Lunes, 28 de enero de 2008


Escribe José Javier Esparza

5 de abril de 2006. Aquí no lo hemos visto en la tele ni en los periódicos, ni siquiera en los menos "tocados" por el lobby homosexual. La noticia decía, escuetamente, así: "Pareja lesbiana hallada culpable del asesinato de un niño".

Era un despacho de la agencia surafricana Sapa, fechado en Johannesburgo el pasado 28 de marzo. La noticia se resume en los siguientes términos: "Un niño de cuatro años murió tras ser brutalmente agredido cuando rehusó llamar "papá" a la amante de su madre lesbiana". El niño se llamaba Jandre. Su madre, Hanelie Botha, de treinta y un años. La amante, Engeline de Nysschen, de treinta y tres. El caso se ha visto en la Corte Regional de Vereeniging, bajo la presidencia de la magistrada Rita Willemse.

Las circunstancias del suceso son espeluznantes:

En presencia del padre del niño, Jan, y de su actual pareja, Yolanda Deysel, la acusación describió las graves lesiones infligidas al niño. Las acusadas alegaron que el pequeño Jandre había resbalado en la bañera. Las mujeres de servicio en la casa, Lidia Nkomo y Aletta Lesiba, contradijeron esa versión con su testimonio: ambas coincidieron en que la amante, De Nysschen, había golpeado brutalmente al niño mientras le exigía que la llamara papá.

El forense, Mohammed Dada, ratificó que las lesiones del cadáver eran incompatibles con un resbalón accidental: fractura de cráneo con daño en la masa encefálica y fracturas en piernas, cuello, manos y pelvis. Para producir accidentalmente tales lesiones sería preciso caerse desde un segundo piso, señaló el doctor Dada. La juez Willemse no extendió a la madre, Hanelie, la acusación de asesinato, pero sí la culpó de abstenerse en su obligación legal de proteger al niño. El caso ha quedado visto para sentencia, que se dictará el próximo 26 de junio.

Sudáfrica fue el primer país africano que legalizó las uniones homosexuales, equiparó sus derechos a los de las uniones heterosexuales y, entre otros privilegios, les otorgó el de la adopción de niños. La medida fue recibida con grandes muestras de satisfacción por el lobby gay internacional, que la saludó como un indudable gesto de progreso.

Siempre podrá decirse que este horrible suceso no es más que un caso aislado. Afortunadamente, así es: se trata de un caso aislado y no consta -porque no se ha denunciado- que las parejas homosexuales golpeen sistemáticamente a los niños que la ley les entrega en adopción.

Asimismo, nos consta que también en parejas heterosexuales hay niños que reciben malos tratos; tampoco se trata de una práctica generalizada, por fortuna. Pero, sobre todo, nos constan otras dos cosas de gran importancia.

Una:

Que los medios de comunicación más poderosos silencian sistemáticamente cualquier noticia que contravenga los dogmas de lo políticamente correcto -por ejemplo, los casos de violencia en "familias" homosexuales-.

Y la otra:


Que en ninguna pareja heterosexual se ha asesinado a un niño por negarse a llamar a su padre "papá"

Ver también aquí




Aborto

Tags: Jandre Botha, Pareja lesbiana, asesinato, Engeline de Nysschen, Hanelie Botha

Publicado por Galsuinda @ 19:07  | Glup!
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