Lunes, 04 de febrero de 2008


Mi querido ni?o, mi tesoro, mi peque?o regalito de Dios, ya sabes el poco tiempo que estuvimos juntos y c?mo te echo de menos. Te escribo para decirte que te quiero, que me duele profundamente no haberte querido lo suficiente para impedir que te arrancaran de mis entra?as, y por eso te pido perd?n; por haber tenido la debilidad de acercarme a una cl?nica, cuando hab?a tenido tantas veces anteriormente la fortaleza de no ir, aunque tuviera pedida cita.

S? que te quer?a porque la primera vez que ped? cita fue por tel?fono, era m?s f?cil, y despu?s llor?.

Como ya te he contado me mov?an el ego?smo y la cobard?a, pero ahora s? que no hay raz?n suficientemente importante.

Aquel fat?dico ?ltimo d?a fui a la cl?nica diciendo que ten?a dudas, porque sent?a pena por t?, ped? que me hicieran una ecograf?a para seguir adelante a pesar de todo si eras ni?a, me dijeron que no lo eras y casi sin tiempo de reaccionar ya me hab?an puesto algo para dilatar el cuello del ?tero. Cuando me incorpor? de la camilla y vi tu carita congelada en el monitor del ec?grafo, comenc? a llorar y ya no he parado desde entonces.

Me pregunto ahora por qu? no sal? corriendo a pedir ayuda para no perder a mi ni?o, en lugar de quedarme all? llorando, esperando a pasar al quir?fano, como oveja al matadero; pero supongo que los dos valiums y la inyecci?n que me pusieron ayudaron a ello. As? que all? me qued?, y pas? a quir?fano en el que no te d? a luz, aunque doli? tanto como un parto sin epidural, sino que te d? a la oscuridad; donde dej? de latir tu corazoncito; y donde no se oy? tu llanto, despu?s de llenarse de aire tus pulmones, sino el ruido infernal de un aspirador y la voz del ginec?logo que dec?a:?ya no est?s embarazada?. En ese momento hubiera deseado volver a llorar, pero entonces el dolor no me dejaba, s?lo pod?a apretar los dientes y los pu?os para soportarlo, y quedarme muy quieta porque me hab?an dicho que si no lo hac?a corr?a peligro mi vida.

No se oy? m?s llanto que el m?o, cuando me incorpor? y le pregunt? al ginec?logo qu? har?an contigo. Y as? me volv? a casa dej?ndote all?, en un congelador, sin el calor de mis entra?as y sinti?ndome vac?a y con un terrible dolor y remordimiento.

Ahora, que he encontrado a unas personas profundamente buenas y religiosas que me han ayudado, y que Dios en su infinito amor y misericordia me ha perdonado, s?lo necesito acabar de perdonarme a m? misma y que me perdones t?.

Me han dicho que ahora eres un angelito que velas por nosotros desde el cielo. La verdad es que esa idea no me consuela mucho, m?s bien me hace llorar; pero pienso que si es as? eso significa que alg?n d?a podremos volver a vernos y entonces podr? darte todos los besos y abrazos que no pude darte aqu?, y t? tal vez puedas decirme como me dec?a uno de tus hermanos:?uno beso mam?.

Te quiero, mi peque?o regalito de Dios. Perd?name por no haberte querido lo suficiente.

Esto quiere ser, no s?lo una carta de amor a mi hijo, sino tambi?n una carta de denuncia, hacia la sociedad que muchas veces empuja a la mujer a abortar y sin embargo vive de espaldas a esa realidad y desconoce el enorme dolor f?sico y ps?quico que sufre la mujer que aborta y del que nadie le informa antes de tomar esa decisi?n .

Una denuncia de lo terriblemente f?cil que es abortar en Espa?a; s?lo se necesita pensar que tu embarazo es un problema, y un d?a, a caso diez minutos de debilidad, en que tengas el valor de acercarte a una cl?nica abortista, y all? encontrar?s a unos ?m?dicos? dispuestos a certificar que tu salud ps?quica corre peligro y arrancar a ese ni?o de tus entra?as a cambio de unos cuantos euros, minti?ndote sobre c?mo ser? el proceso y sin informarte sobre las secuelas f?sicas y psicol?gicas que puede dejarte.

En fin esa es la realidad a la que espero que poco a poco hagamos frente, que sepamos que seguramente casi el 90% de los abortos que se producen en Espa?a no son legales, porque se acogen al supuesto de riesgo para la salud ps?quica de la madre en fraude de ley.

Espero que alg?n d?a podamos corregir esa situaci?n. Ser? dif?cil porque parece que lo progresista es ayudar a la mujer a abortar, cuando lo progresista ser?a informarla adecuadamente para que tome una decisi?n conscientemente, y ofrecerle otras soluciones cuando piensa que esa es la ?nica soluci?n. Porque esa vida que crece en nuestras entra?as no nos pertenece a nosotras, sino a Dios, y eso lo digo yo ahora, que era de las que estaba a favor del aborto y dec?a que era un derecho a decidir que tiene la mujer. He tenido que pasar por esa terrible experiencia para cambiar de idea. Hagamos que el menor n?mero posible de mujeres tengan que pasar por esa experiencia para cambiar de idea.







Aborto

Tags: SPA

Comentarios