Lunes, 18 de febrero de 2008

 

El presidente de Médicos por la Vida asegura que ha habido "presiones políticas para que esta manifestación no se realizara"

Multitud de personas se han concentrado con el lema "Por las madres, por la vida". EFE

Madrid. Alrededor de 3.000 personas según los organizadores, y de 1.100 según fuentes policiales, se concentraron en la Puerta del Sol de Madrid para pedir la derogación de la actual ley del aborto y la aprobación de una ley de protección a las mujeres embarazadas que, según los organizadores, "siguen igual de abandonadas que hace cuarenta o cincuenta años".

   Las asociaciones convocantes y asistentes a la manifestación pidieron "ayudar a solucionar los problemas que se presentan a una mujer embarazada" y, de cara a las próximas elecciones generales, que los políticos no sean "cómplices" del aborto "aunque se pierdan votos".

   Los concentrados portaban pancartas contra el aborto y "por la vida", con lemas como "Sí a la vida" o "El aborto es un asesinato", y durante la manifestación corearon, en referencia a los médicos que practican abortos, "Que se vayan, se vayan y dejen a los niños vivir" o "Vida sí, aborto no".

   El presidente de Médicos por la Vida, una de las dos organizaciones convocantes, Enrique Jaureguízar, aseguró que "los médicos que realizan abortos no son médicos". En declaraciones a Europa Press, señaló que "la tecnología médica ha llevado a que la gente se vuelque más en contra del aborto", ya que "las ecografías y otros sistemas demuestran que la vida humana se inicia con la concepción".

   Por su parte, la portavoz de la Fundación Red Madre, que busca establecer por ley que las administraciones públicas ayuden a la mujer embarazada, Esperanza Puente, reconoció haber abortado y afirmó que "no se habla de lo que sufre una mujer tras un aborto". "Tras veinte años de ley del aborto, las mujeres seguimos indefensas y abandonadas como hace cuarenta o cincuenta años", aseguró.

   Jaureguízar añadió en declaraciones a Europa Press que "algunos se engañan" para defender la interrupción del embarazo, además de que "las clínicas de abortos son un gran negocio". Según dijo, "ningún partido político ha hecho nada por la política familiar". El presidente de Médicos por la Vida llamó "asesinos" a los médicos que practican abortos y denunció que ha habido "presiones políticas para que esta manifestación no se realizara".

   Por su parte, el portavoz de la plataforma La Vida Importa, asociación que convocó asimismo la manifestación, Juan Sánchez-Galera, afirmó que "la dignidad del ser humano es más importante que la economía" y pidió "dejar claro al Gobierno que la realidad del aborto es una vergüenza para un país que quiere ser libre".

Salvar miles de vidas

   Sánchez-Galera dijo que "es preferible perder votos con dignidad que ser cómplices del genocidio del aborto" por temor a "ser tachado de conservador o de derechas". Los acontecimientos judiciales de las últimas semanas han servido para "salvar miles de vidas" y para "cambiar la mentalidad sobre el aborto" en España, dijo, y añadió que el aborto es "una realidad incómoda que hemos logrado sacar a la luz".

   El doctor Jesús Poveda, de la organización Provida de Madrid, afirmó asimismo durante la concentración que "la mujer embarazada no es un problema", sino que "existen problemas alrededor de ella que hay que solucionar". Pidió "alternativas positivas" a la interrupción del embarazo, entre las que citó "la adopción". Poveda pidió "actuar" para evitar los abortos y afirmó que el Hospital de La Paz de Madrid dejó de realizarlos "entre otras razones, por la oposición de las mujeres de la limpieza".

   Los organizadores pidieron que "no se reparta propaganda de partidos políticos durante la concentración", ya que "la manifestación es apolítica", ante la presencia de unos jóvenes que repartían panfletos. Una pareja realizó una exposición médica para "demostrar que la vida comienza en la concepción".

 Alrededor de 3.000 personas según los organizadores, y de 1.100 según fuentes policiales, se concentraron hoy en la Puerta del Sol de Madrid para pedir la derogación de la actual ley del aborto y la aprobación de una ley de protección a las mujeres embarazadas que, según los organizadores, "siguen igual de abandonadas que hace cuarenta o cincuenta años".

   Las asociaciones convocantes y asistentes a la manifestación pidieron "ayudar a solucionar los problemas que se presentan a una mujer embarazada" y, de cara a las próximas elecciones generales, que los políticos no sean "cómplices" del aborto "aunque se pierdan votos".

   Los concentrados portaban pancartas contra el aborto y "por la vida", con lemas como "Sí a la vida" o "El aborto es un asesinato", y durante la manifestación corearon, en referencia a los médicos que practican abortos, "Que se vayan, se vayan y dejen a los niños vivir" o "Vida sí, aborto no".

   El presidente de Médicos por la Vida, una de las dos organizaciones convocantes, Enrique Jaureguízar, aseguró que "los médicos que realizan abortos no son médicos". En declaraciones a Europa Press, señaló que "la tecnología médica ha llevado a que la gente se vuelque más en contra del aborto", ya que "las ecografías y otros sistemas demuestran que la vida humana se inicia con la concepción".

   Por su parte, la portavoz de la Fundación Red Madre, que busca establecer por ley que las administraciones públicas ayuden a la mujer embarazada, Esperanza Puente, reconoció haber abortado y afirmó que "no se habla de lo que sufre una mujer tras un aborto". "Tras veinte años de ley del aborto, las mujeres seguimos indefensas y abandonadas como hace cuarenta o cincuenta años", aseguró.

   Jaureguízar añadió en declaraciones a Europa Press que "algunos se engañan" para defender la interrupción del embarazo, además de que "las clínicas de abortos son un gran negocio". Según dijo, "ningún partido político ha hecho nada por la política familiar". El presidente de Médicos por la Vida llamó "asesinos" a los médicos que practican abortos y denunció que ha habido "presiones políticas para que esta manifestación no se realizara".

   Por su parte, el portavoz de la plataforma La Vida Importa, asociación que convocó asimismo la manifestación, Juan Sánchez-Galera, afirmó que "la dignidad del ser humano es más importante que la economía" y pidió "dejar claro al Gobierno que la realidad del aborto es una vergüenza para un país que quiere ser libre".

SALVAR MILES DE VIDAS

   Sánchez-Galera dijo que "es preferible perder votos con dignidad que ser cómplices del genocidio del aborto" por temor a "ser tachado de conservador o de derechas". Los acontecimientos judiciales de las últimas semanas han servido para "salvar miles de vidas" y para "cambiar la mentalidad sobre el aborto" en España, dijo, y añadió que el aborto es "una realidad incómoda que hemos logrado sacar a la luz".

   El doctor Jesús Poveda, de la organización Provida de Madrid, afirmó asimismo durante la concentración que "la mujer embarazada no es un problema", sino que "existen problemas alrededor de ella que hay que solucionar". Pidió "alternativas positivas" a la interrupción del embarazo, entre las que citó "la adopción". Poveda pidió "actuar" para evitar los abortos y afirmó que el Hospital de La Paz de Madrid dejó de realizarlos "entre otras razones, por la oposición de las mujeres de la limpieza".

   Los organizadores pidieron que "no se reparta propaganda de partidos políticos durante la concentración", ya que "la manifestación es apolítica", ante la presencia de unos jóvenes que repartían panfletos. Una pareja realizó una exposición médica para "demostrar que la vida comienza en la concepción".

Aborto


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