Viernes, 20 de junio de 2008

El presidente de la Fundación Madrina pide que la maternidad no se considere una “commodity”

Las políticas familiares de los gobiernos occidentales han convertido la maternidad en una “commodity”, es decir, un recurso escaso y caro limitado a unos pocos, y han provocado que se tenga que “importar maternidad”, lo cual conlleva riesgos económicos y políticos, afirmó el presidente de la Fundación Madrina, Conrado Giménez.

 

Sandra Madrid - 19-06-08

Fundación Madrina

Además advirtió que la “importación de maternidad” de manera poco planeada implica importación de cultura, ya que la maternidad es la raíz de la educación y la cultura, pero también bolsas de pobreza y marginalidad, con el consiguiente riesgo económico y político.


Por otra parte, Giménez destacó la importancia de reconocer los restos fetales como restos humanos, ante una legislación que los considera restos no humanos y por tanto permite que puedan ser comprados y vendidos. “Esos restos no son una mercancía”, Asimismo pidió a la clase médica más delicadeza para tratar los casos de fetos con malformaciones, dado el grave riesgo psicológico para la madre y el entorno familiar que conlleva el aborto, con una incidencia de suicidios siete veces superior a la media.


Y amparándose en declaraciones del Colegio Real de Psiquiatras Inglés y en la Declaración de Genoma y Derechos Universales del hombre de la UNESCO, el presidente de la Fundación Madrina señaló que ningún ser humano puede ser discriminado en razón de su código genético y destacó que los organismos internacionales potencian el aborto frente a otras alternativas como un sistema de control de la natalidad en todo el mundo.

Publicado en La Cope

Adopción Espiritual Aborto

Tags: Conrado Giménez, Fundacion Madrina

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