S?bado, 23 de agosto de 2008

 

El director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, Ignacio Calderón, se queja de la escasa alarma social que existe en torno a la cocaína o el cannabis.

Rafael Cobo

Madrid. No se ve lo que no se quiere ver. Y la cocaína está en las calles españolas, y en las oficinas, y en los institutos, en más sitios de lo que parece. La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) lo sabe mejor que nadie porque en los seis primeros meses del año ha recibido casi 4.000 llamadas de gente que pide ayuda para romper la fatal alianza que un día firmaron con el polvo blanco. Otras tantas tenían que ver con adicciones al alcohol y el cannabi¿Están las drogas tras el fracaso escolar y la violencia doméstica?s.

Ignacio  Calderón, director general de la FAD, se queja de que la sociedad española no está viendo los peligros que se esconden tras las drogas. “La imagen de las drogas la distorsionó la heroína en los años 80. Se veía gente destruida, se ligaba a la delincuencia, pero la cocaína no tiene marginalidad”.


Tras ese diagnóstico, la FAD se lanzó en su última campaña a decirle a la sociedad española que “los consumidores de drogas no tienen ni el aspecto ni los problemas que imaginan”. Calderón llega a afirmar que “las drogas antes marginaban, y ahora integran”.

Y le preocupa que en la opinión pública no haya alarma social sobre este problema. En nuestra campaña decimos: ‘oiga que esto no es la heroína, que esto es más sutil, y afecta mucho al núcleo social’.” La experiencia en la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción lleva a Calderón a reflexionar sobre las graves consecuencias que acarrean las drogas. “Tenemos que preguntarnos si las drogas están detrás de la violencia doméstica, el fracaso escolar, los accidentes de tráfico y la dificultad de la gente para entablar relaciones personales”, alerta.

Un inicio muy temprano

En España se baraja la cifra de 500.000 consumidores de cocaína, y la edad de inicio se sitúa en los 15,7 años. En el caso del cannabis, la edad de se adelanta a los 14 años, y en el del alcohol a los 13,7 años.
Nuestro país ostenta, además, el primer puesto en consumo de cocaína de la Unión Europea.

Ignacio Calderón considera que en el proceso de concienciación “los medios tienen un papel bestial. Y si los medios no lo reflejan, la sociedad se descuelga del tema, y si no aparece en el CIS, los políticos no le prestan atención”.

Mientras tanto la FAD se pone a disposición de quien necesite ayuda en su teléfono 900 16 15 15. Allí trabajan más de 50 voluntarios. “Nos llaman familiares o los mismos drogadictos”, explica Luis Manzano,
una de las voces que descuelga el teléfono al otro lado del 900FAD.

“Algunos nos piden orientación para conseguir convencer a una persona cercana con alguna adicción de que acepte la yuda de un psicólogo”.

En los primeros seis meses del año el 50% de las llamadas del 900FAD tenía que ver con la cocaína.

Más de un 30% de los que llaman son los propios afectados y en segundo lugar son sus madres. “En algunos casos ellas habían sospechado algo desde hacía tiempo pero lo habían pasado por alto, y un día se encuentran con una papelina y saltan las alarmas”, explica Manzano, que compatibiliza sus estudios de Psicología con el 900FAD.
 
Un porro en casa

No hay un perfil fijo de adicto a las drogas. A FAD también llaman empresarios. “Explican que les va muy bien en el trabajo y que por el ritmo al que les someten empiezan a consumir”.

El porro suele ser el primer escalón. Se empieza con alcohol y porros y luego se pasa a otras drogas. “Se observa cierta permisividad entre los padres”, reflexiona Luis Manzano. “Hay padres que llaman y dicen que dejan fumar porros a sus hijos en casa, y después han descubierto una adicción más fuerte. Con esa permisividad intentaban conservar su confianza”.



Adopción Espiritual Aborto

Tags: drogas

Publicado por Galsuinda @ 9:38  | drogas
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios