Jueves, 30 de octubre de 2008
 
 Hace una quincena de años, una mujer de Navarra, madre de 4 hijos fue al médico. Estaba otra vez embarazada. Pero se sentía cansada, mayor, agobiada…, le dijo al médico que quería abortar, qué no podría con el trabajo que suponía un hijo más. El médico la miró fijamente a los ojos y la dio un consejo: “Si crees que no podrás con todo, no abortes, mata al hijo mayor, él ya ha vivido unos cuantos años, ha tenido su oportunidad en la vida…”

  Dicen que la mujer le miró al médico horrorizada, no se podía creer lo que le estaba diciendo: ¡Matar a su hijo querido! ¡A su hijo mayor! No abortó.

 La valentía de ese médico y su amor por la verdad, salvó una vida.

 En dos ocasiones, durante mis embarazos, he tenido que firmar que no quiero hacerme ninguna prueba para saber si mi hijo es o no es Síndrome de Down. En el vientre de la madre sólo interesa saber si un niño es Síndrome de Down para abortar. Es una lástima que ginecólogos y matronas, por protocolo, con la complicidad de políticos y autoridades sanitarias, te planteen de forma tan sutil cometer un aborto.

 Sería mucho más humano, que en las consultas de ginecología se plantease a la mujer la siguiente pregunta ¿Estaría usted dispuesta a matar a su hijo de 7, 12 o 15 años porque tenga dificultades de socialización, fracaso escolar, o problemas con el alcohol en el futuro? ¿No? Pues no le mate por los posibles problemas que pueda tener por ser síndrome de Down.


Publicado en http://www.navarraconfidencial.com

Adopción Espiritual Aborto

Tags: Down

Publicado por Galsuinda @ 8:31  | Aborto
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