Viernes, 21 de noviembre de 2008
Pilar Pérez

Ayer, 20 de noviembre, se celebró el Día Universal del Niño o el Día Internacional de la Infancia o el Día del Niño por nacer... o todo a la vez. Así lo declaró la ONU cuando en el año 1959 se firmó la Declaración de los Derechos del Niño: a los niños hay que respetarles sus derechos e incluso festejarlos un día al año.
En España esta jornada coincidió con el trabajo de esos expertos que andan debatiendo si el aborto puede ser, en algún caso, beneficioso para alguien.

Paradojas de la historia y de la razón humana; celebramos que un niño nazca y legislamos lo contrario...
¿Se imaginan ustedes un cumpleaños con tarta y velas y sin niño que las sople... ? ¿Se imaginan a unos padres arropando una cama vacía?

Si no respetamos el derecho fundamental, el derecho a la vida, nos sobran los demás, nos sobran los días internacionales, los festejos y las leyes. Y no hay ni un solo niño que no merezca vivir, ni uno solo en todo el mundo, por ahí debemos empezar, esa debe ser la conquista a celebrar: ayudemos a nacer y ayudemos a vivir.

Los organismos públicos nos recordarán la fecha elegida, habrá declaraciones de políticos, famosos ilustres buscarán un hueco por el que «despertar nuestras conciencias» sobre la infancia. Pero hoy también hay que denunciar que en muchos casos, en demasiados casos, han quedado olvidadas las obligaciones de los Estados, que deben instrumentar políticas activas que protejan y resguarden la vida desde el momento de la concepción, que deben ofrecer y poner a disposición de las familias los medios para ayudar al crecimiento integral de nuestro niños.

La Rioja


Adopción Espiritual Aborto

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Publicado por Galsuinda @ 9:38  | defendiendo la vida
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